HACER EJERCICIO EN CASA

HACER EJERCICIO EN CASA 2017-11-29T11:14:14+00:00

Hacer ejercicio en casa

Todas tus actividades diarias pueden ser formas de hacer ejercicio. Se queman calorías planchando, trabajas los abdominales cortando el césped, ejercitas los glúteos subiendo escaleras, etc.
¡Tu casa es un gimnasio estupendo donde perfeccionar tu forma física!

VENTAJAS

Si te falta tiempo, las ganas o la motivación para salir a hacer ejercicio, siempre puedes optimizar las actividades que realizas en casa para quemar calorías y mejorar tu forma física, sin ni siquiera darte cuenta.

EL PROGRAMA

EN EL CUARTO DE BAÑO

Mírate al espejo, mete el estómago y ponte de puntillas durante aproximadamente veinte segundos. Perfecto para tornear las pantorrillas. Repite varias veces mañana y noche.

DELANTE DE LA TELE

Cuando veas la tele, mantén la espalda recta, los pies pegados al suelo, aprieta los glúteos, contrae los abdominales y respira profundamente. Levanta una pierna, mantenla diez segundos. Haz lo mismo con la otra. ¡De esta manera trabajarás los abdominales mientras ves tu programa favorito! Aprovecha para guardar el mando de la tele y levantarte a subir o bajar el volumen o cambiar de canal.

EN LAS ESCALERAS

Sube las escaleras de puntillas contrayendo los glúteos.

EN LA COCINA

Transforma tus bolsas de la compra en mancuernas. Dobla ligeramente los brazos al cargar las bolsas y distribuye el peso equitativamente entre los dos.

EN LA MESA

Siéntate recto sobre una pelota grande de hacer ejercicio. Así trabajarás con suavidad todos los músculos.

POR TODA LA CASA

¡Barre, pasa el polvo y la aspiradora con brío! ¡Todas estas son oportunidades estupendas de quemar calorías y hacer ejercicio!

EN EL JARDÍN

Puedes cuidar de tu jardín y de tus músculos al mismo tiempo. Corta madera o junta las hojas para fortalecer los brazos. Empuja el cortacésped contrayendo los abdominales para tonificarlos.

ESTIRAR

Tras una sesión, incluso breve, no olvides relajar las articulaciones haciendo pequeñas rotaciones. Y estírate suavemente como un gato para evitar calambres musculares.